El ejercicio no evita ni cura todos los problemas de sueño, pero son muchos los estudios que demuestran que el ejercicio esporádico ayuda a las personas a dormir. Si el ejercicio es regular el efecto es mayor. Según diversos estudios, los adultos que practican ejercicio de forma habitual, al menos 150 minutos de actividad física, de moderada a intensa a la semana, presentan un 65% más de calidad de sueño y es menos probable que sientan somnolencia por el día.
Por otra parte, los adultos sedentarios y que no practican ningún tipo de actividad, tienen más probabilidades de padecer insomnio. Hacer ejercicio para descansar no es suficiente. Es necesario, además, mantener horarios regulares al acostarse y levantarse y que, además, coincidan con el cronotipo. Esto contribuye a que el organismo funcione de forma coordinada. En MVTC, somos expertos en planificar entrenamientos personalizados que atiendan a tu necesidad de descanso y que cuiden de tu sueño.