Algunos autores afirman que la verdadera causa de los dolores de espalda es de origen desconocido en la mayor parte de los casos (White y Panjabi, 1990); y que en el 80-90% de los casos no es posible un diagnóstico preciso (Pope y Novotny, 1993), debido a la interrelación de aspectos clínicos, socioeconómicos, psicológicos y laborales.
Cuando se trata del dolor lumbar, la postura sedente tiene el efecto, sobre la columna vertebral, de provocar una disminución de la lordosis lumbar. Esta postura ocasiona que el disco intervertebral se proyecte hacia atrás, aumentando la tensión de las fibras posteriores del anillo fibroso; y a nivel de los ligamentos posteriores de la columna provoca su estiramiento mantenido, siendo este el responsable del dolor quemante que aparece después de mantener mucho tiempo la postura.
Permanecer en una postura de manera prolongada y sin movimiento, tiene efectos adversos. La contracción isométrica sostenida no permite que el músculo se relaje. Además, se genera una compresión vascular. Los ligamentos, que son estructuras ricamente inervadas, están sometidas a tensión y estiramiento mantenido. Esto ocasiona, a largo plazo y comúnmente, un dolor considerable. Conocer la naturaleza de ese dolor y afrontarlo a través del entrenamiento es una de las especialidades de MVTC.