Es muy habitual ver a personas practicando un deporte sin hacer un seguimiento de este, algo que es un error, ya que de esta manera es imposible controlar los progresos y detectar si el entrenamiento es el adecuado o no. Probablemente la falta de seguimiento se debe a que de forma errónea muchas personas creen que este solo deben hacerlo los deportistas profesionales. Así que si practicas un deporte, independientemente del que sea, debes hacer un seguimiento de tus progresos y entrenamientos. Te explicamos todos los motivos.

¿Por qué hacer un seguimiento de tus progresos y entrenamientos?

Hacer un seguimiento de tus progresos y entrenamientos es tan importante como planificar una rutina deportiva. Así como esta última te ayudará a ser constante en la práctica de actividad física y a no olvidarte de entrenar ningún grupo muscular, hacer un seguimiento de los progresos es la herramienta que te permitirá saber si ese entrenamiento es el adecuado para los objetivos que quieres conseguir o si hay que plantearse hacer algunos cambios. También te permitirá descubrir si se está cometiendo algún error durante la ejecución de la actividad.

¿Qué datos hay que registrar?

Si no estabas haciendo un seguimiento de tus progresos y te estás planteando hacerlo, hay una serie de datos que tendrás que registrar.

Registrar datos del entrenamiento

Uno de los parámetros más importantes que deberás registrar es la Frecuencia Cardíaca (FC) y la Frecuencia Cardíaca Máxima (FCM). Las frecuencias cardíacas dan mucha información al deportista, como la capacidad de recuperación, la respuesta al esfuerzo, la evolución del entrenamiento y el rendimiento máximo. Eso sí, estas jamás se verán modificadas con un entrenamiento, es decir ni crecerán ni decrecerán, pero si podrás conseguir mantener la máxima durante más tiempo. Las frecuencias cardíacas también te darán información sobre tu salud cardiovascular, por lo que serás capaz de detectar rápidamente si hay cualquier anomalía.

También debes tener en cuenta que cuantos más datos registres, mayor control tendrás sobre tu entrenamiento. En el caso de que practiques running, por ejemplo, deberás registrar también el tiempo de entrenamiento, la distancia recorrida, el desnivel del recorrido y hasta la climatología. Si estás haciendo ejercicios de fuerza, en cambio, los datos importantes serán el peso, número de series y número de repeticiones.

Todos los datos que registres te ayudarán a analizar de una forma detallada tu evolución física. Es decir, tendrás una base sobre la que trabajar y construir un patrón que te ayudará a adaptarte al entrenamiento y evolucionar.

¿Cómo hacer un seguimiento de tus progresos y entrenamientos?

Hay datos que son fáciles de calcular y para los que no es necesario disponer de ningún dispositivo, nos referimos, por ejemplo, a la cantidad de peso que has utilizado para hacer un ejercicio o el número de repeticiones. Sin embargo, para calcular la frecuencia cardíaca necesitarás un dispositivo que lo haga por ti de la forma más precisa posible.

Nuestra recomendación es que utilices un gadget que te dé información de tu ritmo cardiaco, de los tiempos de entrenamiento, de las distancias recorridas, de las calorías que has quemado… Normalmente un reloj deportivo es capaz de dar toda esta información, aunque hay algunos más precisos que otros.

Conclusiones

Como deportista, seas amateur o profesional, debes hacer un seguimiento de tus progresos y entrenamientos. Solo de esta manera podrás saber si el entrenamiento está teniendo los resultados esperados o hay un estancamiento. Recomendamos registrar la mayor cantidad de datos posible, por lo que puedes utilizar un reloj deportivo o cualquier dispositivo que lo haga por ti. Y siempre, ante cualquier duda sobre tu entrenamiento, puedes ponerte en contacto con nosotros para que te asesoremos sobre tu rutina y podamos ayudarte a llevar un seguimiento de tus progresos.