Llega el verano y con él, la preocupación excesiva por los cuerpos, por estar en forma, por disfrutar de periodos de vacaciones en sitios paradisiacos luciendo un cuerpo sano y en forma, totalmente envidiable. Pero mucho más allá de todo esto, el verano es una época de vacaciones y relax, donde se nos olvida muchas veces la rutina, y podemos crear fácilmente malos hábitos que se conviertan en costumbre para el resto del año. Es por esto que nos gusta siempre estar pendientes de nuestros clientes, para que mantengan sus buenos hábitos y no se olviden de sí mismos. Por eso venimos a contarte las ventajas de contar con un entrenador personal para lograr tus objetivos.

Contar con un entrenador personal para lograr tus objetivos

Adaptación al nivel físico actual

Un entrenador personal, a diferencia de una sala de fitness, un gimnasio o unas clases de zumba o bailes de salón… se adapta a la perfección al nivel físico sobre el que vayamos a trabajar, exigiendo con esto objetivos reales y una evolución detallada y alcanzable, donde siempre va a estar presente la motivación, la mejora continua y el bienestar del deportista por encima de todo lo demás.

Es muy común ver a iniciados en el fitness, que se apuntan a clases sin saber muy bien lo que están haciendo, y esto les acaba ocasionando, en el mejor de los casos, unas agujetas que les impiden moverse con normalidad durante los siguientes días.

Motivación y mejora

El entrenador personal no es solo el profesor que pone los deberes, es también un acompañante físico, un apoyo durante todo el proceso. El entrenador se convierte en psicólogo, amigo, consejero, familiar… incluso en ocasiones en enemigo. Pero es por esto que la figura y presencia del entrenador es crucial para elaborar un progreso en el que no se pierda la motivación constante y la mejora continua del deportista.

contar con un entrenador personal

Reestructuración de rutina

El programa que realiza un entrenador personal, va mucho más allá de ser una rutina de ejercicios de fuerza, resistencia, velocidad o equilibrio. Es una rutina elaborada minuciosamente de forma individual para el usuario, donde hay un complejo engranaje de todas las capacidades que va a ir trabajando a todos los niveles. Esta personalización e individualidad de los ejercicios, permite hacer una revisión y reestructuración de los planes y los objetivos para que se adapten realmente a lo que el deportista quiere y, por supuesto, a las capacidades que puede fortalecer y desarrollar.

Por ejemplo, una persona que necesite un plan personalizado porque quiere mejorar su forma física en general, y que durante el entrenamiento se percata de que tiene una muy buena resistencia anaeróbica, podrá reestructurar sus objetivos para que sea esta capacidad la que se desarrolle al completo y permita tirar de las demás con una mayor facilidad y mejores resultados.

Relación personal al contar con un entrenador

No debemos olvidarnos de que, ante todo, somos personas. Somos seres sociales que necesitamos relacionarnos allá donde vayamos, compartir nuestros problemas nuestras inquietudes y sobre todo, nuestros logros. Por esto la figura del entrenador personal es tan importante dentro de una relación en el mundo del fitness, porque hace que los deportistas se vean reflejados, se identifiquen, se sientan escuchados y se liberen de sus prejuicios estableciendo una relación con el entrenador. Pudiendo comentar cualquier problema que esté experimentando, ayudándole a lo largo del tiempo a tener una mejor concepción del funcionamiento de su cuerpo, y una mayor confianza en uno mismo.

Asesoramiento nutricional

Un entrenador personal podría hacer también un acompañamiento y asesoramiento nutricional. A pesar de que no es un completo profesional en este sector, puede aconsejar y conocer los efectos de la alimentación sobre los resultados deportivos y ayudar al mejor funcionamiento del cuerpo y del metabolismo a base de una alimentación correcta.